Peligroso que los gatos jueguen con las manos y los pies de los amos

Fecha de publicación: 11 enero, 2021

“Las mordidas del gato pueden ser peligrosas porque llegarán a infectarse”, advierte médica veterinaria

La principal regla para criar a un gato es enseñarle a jugar con juguetes en movimiento como un peluche, ratones de hule, pelotes de yute, bolas de estambres, entre otros objetos pero nunca interactuar con las manos y los pies de los amos, advirtió la médica veterinaria Diana Merino.

 “He tenido personas que les han mordido la nariz; los ojos, porque parpadean y le llama la atención el movimiento. Debemos mantenerlos con juguetes, siempre en movimiento”, explicó.

No es conveniente que los gatos jueguen con los pies o las manos, pues cuando crezcan cazarán todo lo que se mueva y traerá problemas, ya que los humanos tendemos a movernos y el felino intentará cazarnos.

 “Los gatos terminan cazando nuestras piernas y es que las mordidas del gato pueden ser peligrosas porque se pueden infectarse, las personas de la tercera edad que se mueven diferente o que tienen problemas de circulación o cicatrización y que un gato los muerda o rasguñe puede ser muy peligroso”, añadió.  

El periodo de socialización de los gatos se da entra la tercera y séptima semana de vida, por eso todo lo que aprenden de pequeños lo van a replicar de grandes, añadió la experta.

 “A los dos meses, muchos canales de aprendizaje se nos cierran por lo tanto es muy importante que nosotros adquiramos a nuestros gatitos no tan jovencitos, pero en cuanto los recibamos debemos trabajar mucho en la crianza con ellos”, dijo.

Diana Merino comentó la importancia de enseñarles a los gatos a adaptarse a los cambios, de lo contrario podrían sufrir el Síndrome de Pandora.

 “Cuando nosotros no acostumbramos a nuestro gato a situaciones de estrés, cuando es grande se asusta con todo y a diferencia de los perros, cuando está muy estresado se puede enfermar de forma grave y más si es macho puede darle un problema que se llama Síndrome de Pandora, no pueden orinar porque todo el estrés que tienen acumulado genera inflamación en su vejiga”, explicó.

A diferencia de los caninos, a los gatos no se les regaña porque lo toman como una agresión y su reacción es atacar o huir.

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